LA TRADICIÓN
LA TRADICIÓN:
En la tradición búlgara la primavera viene con la Abuela Marta en 1 de marzo. Ella representa el principio femenino de la naturaleza que renace en la primavera. Su señal es la Martenitza, que se cuelga en la ropa, que se lleva o se ata en la muñeca. Esta elaborada de hilos de lana blanca y roja y se lleva como un amuleto de protección del quien la lleva de las malas fuerzas y para salud y suerte. El blanco es símbolo de pureza, el sol, larga vida y el principio masculino. El rojo- del principio femenino, de la salud, fuerzas y del nacimiento. Por la mañana del día 1 de marzo la ama de la casa regala a cada uno de su casa martenitza, que se lleva hasta que vean cigüeña – símbolo en Bulgaria de que la primavera ya ha llegado, o hasta 22 de marzo, que es día astronómico de la llegada de la primavera. En este día se quita de la mano y se cuelga en una rama de árbol frutero, para que de más frutas y la persona sea con más salud el resto del año. En algunas regiones se pone bajo una piedra, para símbolo de enterrar lo malo. En otros la martenitza se tira en el agua del rió con el deseo que todo malo se valla con el agua y que se quede solo lo bueno. Por los pueblos búlgaros adornan con las martenitza no solo las personas, sino los animales nacidos el mismo año y también las puertas principales de la casas como protección contra las malas fuerzas. Esta tradición viene de los tiempos pasados, cuando el ser humano y su cosecha eran muy dependientes de los caprichos de la naturaleza. En este tiempo se elaboraban diferentes amuletos como protección contra los malos ojos, mala suerte y papa salud y abundancia. En un principio se torcían solo los hilos blancos y rojos y después se empezó a adornar las martenitzas son monedas, bolitas y otros elementos. También se hacen modelos muy bonitas de lana o seda, que representan varias figuritas.
En nuestra historia hay muchas legendas relacionadas con este símbolo de la primavera.

